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En el tramo más tenso del debate por la declaración de área crítica del Centro de Diagnóstico por Imágenes, los concejales dejaron de lado el contenido del proyecto y centraron sus intervenciones en el conflicto político e institucional que se desató tras la reunión de la comisión de Salud del martes, donde "participó" el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM). También hubo fuertes cuestionamientos al accionar de la presidenta de la comisión, Viviana Erreguerena, y a sus declaraciones posteriores en los medios de comunicación.

Sol Di Gerónimo (Fuerza Patria) cuestionó el manejo del conflicto y sostuvo que el problema del servicio venía siendo advertido desde hacía meses. Recordó que impulsó una declaración de emergencia sanitaria y luego un proyecto específico sobre Diagnóstico por Imágenes, aunque aseguró que en ese momento "solo dos concejales" mostraron preocupación. También reprochó que el debate se haya desvirtuado y afirmó que el foco siempre debió estar puesto en los vecinos que no conseguían turnos para ecografías.

La edil fue especialmente crítica con lo sucedido en la comisión de Salud. Calificó como "totalmente repudiable" la reunión del martes, aseguró que "así no se legisla" y sostuvo que ningún concejal debía permitir faltas de respeto dentro del ámbito deliberativo. Además, cuestionó que luego de aquel encuentro tres ediles fueran blanco de publicaciones e insultos y responsabilizó a Erreguerena por haber convocado una reunión extraordinaria sin consenso y luego afirmar públicamente que "no hubo voluntad política". "Eso es mentira", aseguró, al remarcar que nunca se negaron a escuchar a la médica.

Desde Juntos, Florencia Martínez también se refirió al episodio y expresó su solidaridad con los concejales que, según indicó, fueron "atacados por el gremio" en redes sociales. Consideró "lamentable" que la comisión debiera desarrollarse con manifestantes insultando desde el exterior y reclamó respeto por el trabajo institucional del Concejo. Asimismo, criticó que Erreguerena continuara sosteniendo públicamente que los concejales no habían querido asistir a la reunión extraordinaria y pidió "respetar la institucionalidad" y dejar atrás esa discusión para avanzar en soluciones.

Al responder las críticas, Viviana Erreguerena (Primero la Patria) defendió su actuación al frente de la comisión. Explicó que, tras iniciarse la retención de tareas en Diagnóstico por Imágenes, entendió que el Concejo debía involucrarse para intentar destrabar el conflicto y sostuvo que la médica responsable del área había solicitado ser escuchada por la comisión. Reconoció diferencias de interpretación sobre el procedimiento utilizado para convocar la reunión, pero afirmó que la urgencia sanitaria "justificaba acelerar los tiempos" porque el servicio seguía resentido y los pacientes continuaban acumulando demoras.

La concejal también sostuvo que su intención siempre fue formar una opinión escuchando directamente a la profesional y remarcó que "el conflicto excedía una cuestión gremial". Según explicó, el objetivo era contribuir a garantizar el derecho a la salud de los vecinos y acompañar una solución que permitiera normalizar el funcionamiento del servicio.

Por su parte, Enrique Guillén (La Libertad Avanza) afirmó que algunos episodios ocurridos durante la comisión fueron "desagradables". Reconoció que la mesa de diálogo propuesta desde la comisión pudo haber tenido errores en su conformación, al considerar que debieron convocarse todos los actores involucrados. No obstante, remarcó que la discusión debía centrarse exclusivamente en resolver el problema sanitario.

Finalmente, Guillén cuestionó duramente a quienes protagonizaron las manifestaciones durante la reunión del martes. Sostuvo que quienes "gritaban, pataleaban e insultaban" decían defender la salud pública, pero luego "la discusión se limitó a unos gritos, unos insultos y algunos videítos por las redes sociales". Cerró su intervención con una frase que elevó nuevamente la tensión política dentro del recinto.

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