Desde el inicio de la carrera en el Red Bull Ring, Colapinto reportó por radio una importante pérdida de potencia. El piloto argentino aseguró que el auto no tenía impulso ni velocidad, una situación que condicionó toda su competencia.
Tras la carrera, el director de Alpine, Steve Nielsen, realizó una fuerte autocrítica y reconoció que el equipo no tuvo el ritmo necesario para pelear por los puntos.
“La evaluación honesta es que nos faltó velocidad para competir este fin de semana. Debemos asegurarnos de que esto sea solo un bache y no una tendencia”, afirmó el directivo.
Nielsen también señaló que tanto Colapinto como Gasly sufrieron problemas de potencia en las largadas, un aspecto que había sido una de las fortalezas de la escudería durante la temporada. Además, remarcó la necesidad de entender rápidamente las causas del bajo rendimiento para corregirlas antes de la próxima carrera.
Por su parte, Gasly calificó al GP de Austria como “la carrera más difícil de la temporada” y explicó que el equipo padeció una fuerte degradación de neumáticos y una marcada falta de adherencia.
Colapinto coincidió con el diagnóstico y admitió que Alpine nunca logró encontrar el ritmo ni el balance adecuado del auto. “Normalmente somos más fuertes en carrera y hoy no fue así. Queremos estar luchando más arriba”, expresó el argentino.
A pesar del difícil fin de semana, Alpine mantiene el quinto puesto en el Campeonato de Constructores con 57 puntos, aunque ve cómo Racing Bulls reduce la diferencia.
La escudería francesa ahora apunta a recuperarse en el Gran Premio de Gran Bretaña, en Silverstone, donde buscará volver al nivel mostrado en el inicio de la temporada y dejar atrás un fin de semana para el olvido en Austria.
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