Yanina Bustamante, árbitra de Primera División de la Liga Balcarceña de Fútbol e integrante de SADRA, visitó los estudios de GABAL durante una nueva edición de El Show de la Liga.
Con más de 13 años en el arbitraje, Bustamante repasó sus comienzos, el crecimiento del fútbol femenino y las dificultades que todavía existen para las mujeres dentro del ambiente futbolero “Para ser árbitro hay que estar demasiado cuerdo”, afirmó entre risas al inicio de la entrevista, en referencia a la presión constante que implica dirigir un partido.
La jueza contó que con el paso de los años aprendió a convivir con los gritos y las críticas “Todo se escucha, las barbaridades y hasta lo que te causa gracia, pero ya no me sacan de eje. Entro a trabajar y me concentro en lo que pasa dentro de la cancha”, explicó.
Bustamante fue una de las primeras mujeres en arbitrar partidos de Primera División en Balcarce y reconoció que todavía existen prejuicios “Estamos muy expuestas a que nos juzguen y siempre aparece eso de ‘se equivocó porque es mujer’. Nos equivocamos porque somos humanos”, sostuvo.
Además, remarcó que todavía falta que más mujeres se animen a dar el salto hacia las categorías mayores “Lo que falta es coraje. El miedo nunca se va del todo, pero hay que enfrentarlo porque atrás del miedo hay cosas muy lindas”, expresó.
Durante la charla recordó su debut oficial, en septiembre de 2013, y también el primer partido en Primera División, disputado en 2021 tras la pandemia “Me acuerdo de mirar la línea de cal y preguntarme qué hacía ahí. Ese mismo día dejé de fumar porque entendí que si quería hacer esto de manera profesional tenía que hacerlo en todos los sentidos”, contó.
Bustamante también habló del impacto que el arbitraje tuvo en su vida personal y familiar. Reveló que su madre dejó de ir a la cancha por los insultos y que su hijo, cuando era pequeño, llegó a entrar llorando al vestuario por miedo a que le pegaran “Ahí me pregunté muchas veces si realmente valía la pena, pero también entendí que esto es parte de mi vida y de mi trabajo”, señaló.
En otro tramo de la entrevista destacó el crecimiento del fútbol femenino en Balcarce, aunque aclaró que todavía queda mucho camino por recorrer “La primera división femenina fue una escuela. Muchas chicas empezaron aprendiendo cosas básicas del juego porque nunca habían tenido la posibilidad de jugar al fútbol desde chicas”, analizó.
Sobre el cierre, dejó un mensaje para toda la comunidad futbolera “Tengan un poquito más de paciencia, porque nosotros también somos humanos”, concluyó.
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