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Riad aseguró que adoptará todas las medidas necesarias para proteger su territorio luego de una serie de ataques contra ciudades del sur del país. Los rebeldes yemeníes reivindicaron una ofensiva de gran escala contra una base aérea saudita.

Arabia Saudita advirtió que responderá “con firmeza” a los hutíes después de una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra distintas zonas del sur del país, que dejaron al menos 13 civiles heridos.

La coalición liderada por Riad informó que durante el lunes se registraron ataques contra Khamis Mushait, Abha y Taif. Los hutíes, por su parte, aseguraron haber lanzado una ofensiva de “gran escala” con decenas de misiles balísticos y drones contra la base aérea King Khalid, ubicada en Khamis Mushait.

La respuesta saudita incluyó nuevas operaciones contra posiciones de los rebeldes. Los hutíes afirmaron que Riad realizó más de 50 ataques y aseguraron que la misma cantidad de operaciones se había registrado el día anterior.

La coalición saudita sostuvo que responderá “con firmeza para proteger la soberanía del Reino” y que adoptará “todas las medidas operativas necesarias” para disuadir lo que calificó como un comportamiento “hostil y extremista”.

Desde el lado yemení, Hazem al-Assad, integrante del buró político hutí, afirmó que la respuesta del grupo continuará y se intensificará mientras Arabia Saudita mantenga sus acciones militares contra Yemen.

Durante las primeras horas del martes, la Defensa Civil saudita emitió alertas por ataques aéreos en seis regiones del país. Las advertencias fueron posteriormente levantadas.

La nueva escalada se produce después de la reanudación de los combates entre los hutíes y las fuerzas del Gobierno yemení respaldadas por Arabia Saudita. El conflicto volvió a intensificarse en julio, cuando los rebeldes declararon un bloqueo marítimo contra Riad y comenzaron a atacar embarcaciones en el mar Rojo.

La situación también afecta zonas estratégicas para el comercio internacional. Los hutíes aseguraron haber tomado el control de sectores de la costa yemení del mar Rojo y del estrecho de Bab al Mandab, una vía marítima clave para el transporte de mercancías y energía.

El grupo rebelde también llevó adelante ataques contra infraestructura petrolera saudita. La importancia de Arabia Saudita en el mercado mundial del crudo hizo que las nuevas acciones generaran preocupación por posibles efectos sobre el suministro y los precios internacionales del petróleo.

En el oeste de Yemen, un ataque hutí contra las fuerzas gubernamentales dejó ocho soldados muertos, según fuentes militares. Las tropas respaldadas por Riad, a su vez, aseguraron haber recuperado posiciones en la provincia de Taiz y haber realizado ataques aéreos contra posiciones rebeldes que dejaron al menos diez combatientes hutíes muertos, según la agencia oficial Saba.

La escalada ocurre mientras continúa la tensión regional y aumentan los cruces entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump afirmó que Washington está dispuesto a considerar conversaciones con Teherán, mientras que el jefe de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, respondió que no habrá negociaciones hasta que se cumplan las condiciones planteadas por Irán.

En paralelo, una reunión propuesta entre países del Golfo e Irán para analizar la situación del estrecho de Ormuz fue aplazada. Teherán acusó a Riad de utilizar el conflicto en Yemen como argumento para retrasar las conversaciones.

Irán mantiene desde hace años una relación de respaldo con los hutíes, a quienes ha proporcionado armas y tecnología. Sin embargo, analistas cuestionan el nivel de influencia que Teherán mantiene sobre las decisiones del grupo. El Ministerio de Exteriores iraní negó una intervención directa y describió a los hutíes como actores independientes.

Mientras aumenta la tensión, el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman tiene previsto reunirse con el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi. Además, el lunes recibió en Yeda al jefe del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, con quien abordó los últimos acontecimientos regionales.

Los hutíes tomaron la capital yemení, Saná, en 2014, al comienzo de la guerra civil, y obligaron al Gobierno a trasladarse a Adén. Un año después, Arabia Saudita encabezó una coalición militar para respaldar a las autoridades yemeníes y comenzó una campaña de ataques aéreos.

El recrudecimiento de los enfrentamientos también profundizó la crisis humanitaria. Según la Organización Internacional para las Migraciones de Naciones Unidas, los nuevos combates obligaron a 93.864 personas a abandonar sus hogares.

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