A cuatro meses de que entre en vigencia el nuevo esquema de vacunación contra la fiebre aftosa, crece la discusión entre productores, veterinarios y organismos sanitarios por los cambios impulsados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La modificación tendrá impacto en la actividad ganadera de todo el país y adquiere especial relevancia para Balcarce, uno de los distritos bonaerenses con una fuerte presencia de la actividad agropecuaria, donde cada año productores y establecimientos participan de las campañas oficiales de vacunación contra la enfermedad.
El nuevo esquema fue establecido a través de la Resolución 201/2026 de SENASA y apunta, según sus impulsores, a reducir costos. Sin embargo, desde distintos sectores vinculados a la sanidad animal plantearon reparos y advirtieron sobre la necesidad de evitar cambios que puedan afectar la estrategia de prevención contra una enfermedad que fue erradicada del país.
En la provincia de Buenos Aires, la discusión llegó a la Comisión Provincial de Sanidad (COPROSA), que a principios de agosto reunió a funcionarios, productores y profesionales veterinarios para analizar las modificaciones.
Tras el encuentro, el organismo resolvió solicitar formalmente a SENASA que revise la Resolución 201/2026, que adecúe sus disposiciones a la Ley Nacional 24.305 y que se reconsidere la derogación de la Resolución 368/2011.
La posición también contempla que cualquier modificación de la estrategia sanitaria sea discutida y acordada con los distintos organismos y sectores involucrados.
La postura de la Provincia
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, cuestionó durante la reunión que no se hayan presentado argumentos vinculados específicamente con una mejora sanitaria a partir del nuevo esquema.
“La verdad que acá no se ha expresado ninguna ventaja en términos sanitarios de la Resolución 201. Nadie ha dicho que en función de esto el sistema va a mejorar. Si ponemos el eje en los aspectos sanitarios, acá no ha habido ninguna argumentación a favor de que esto mejora en este sentido”, sostuvo.
El planteo bonaerense no se limita a cuestionar la participación de los médicos veterinarios en el proceso de vacunación, sino que propone revisar integralmente el nuevo esquema y garantizar que cualquier cambio preserve los mecanismos sanitarios existentes.
Para una región productiva como Balcarce, donde la ganadería forma parte del entramado agropecuario y las campañas de vacunación contra la aftosa se realizan periódicamente, la discusión tiene incidencia directa sobre productores y establecimientos rurales.
Buscan postergar los cambios
Uno de los puntos centrales del reclamo de la COPROSA es que se deje en suspenso la derogación de la Resolución 368/2011, prevista para el 1° de enero de 2027, hasta alcanzar un acuerdo entre los organismos y sectores involucrados.
De esta manera, la Provincia solicitó que se prorrogue la entrada en vigencia de las modificaciones establecidas por la Resolución 201/2026 y que se abra una instancia de discusión sobre el futuro de la estrategia de vacunación.
La fiebre aftosa constituye una de las principales enfermedades que afectan a la producción ganadera y su control tiene además incidencia sobre el comercio de productos de origen animal. Por eso, la eventual modificación del sistema de vacunación es seguida de cerca por el sector agropecuario bonaerense, incluido el de Balcarce.
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