El peaje El Dorado, ubicado sobre la Ruta Nacional 226 entre Balcarce y Mar del Plata, dejará de ser operado por la empresa estatal Corredores Viales desde la medianoche de este martes 30 de junio, cuando comenzará formalmente el proceso de traspaso a una concesión privada que implementará un sistema de cobro totalmente automatizado.
La medida genera preocupación por el futuro laboral de 45 trabajadores de la región, quienes durante la última semana firmaron acuerdos de desvinculación con la empresa estatal, luego de una etapa previa de retiros voluntarios.
Según se informó, las indemnizaciones serán abonadas en cuotas, de acuerdo con la antigüedad de cada empleado, y la relación laboral con Corredores Viales finalizará a las 23:59 de este martes.
La concesión del corredor pasará a un consorcio privado integrado por cuatro empresas, entre ellas Coarco, que operará bajo la denominación RCA.
El principal cambio será la eliminación de las tradicionales cabinas de cobro, ya que el nuevo esquema prevé un sistema automatizado, lo que implicará la desaparición de los puestos de cajeros y una reducción de la dotación de personal.
Hasta el momento, la nueva concesionaria no realizó convocatorias ni mantuvo reuniones formales con los trabajadores, quienes desconocen si serán incorporados para cumplir funciones administrativas, de mantenimiento o de apoyo operativo.
Mientras se completa el proceso de transición, las barreras permanecerían levantadas de manera transitoria, hasta que entre en funcionamiento el nuevo sistema.
La situación también genera interrogantes sobre la continuidad de los servicios que actualmente se brindan desde la estación de peaje, como la asistencia ante emergencias, el apoyo a la seguridad vial y otras tareas vinculadas al mantenimiento del corredor.
El caso de El Dorado, utilizado diariamente por numerosos vecinos de Balcarce que viajan hacia Mar del Plata por motivos laborales, comerciales, educativos o de salud, se suma al proceso de reestructuración de las concesiones nacionales.
En ese contexto, el Sindicato Único de Trabajadores de Peajes y Afines (SUTPA) ya había advertido sobre el impacto laboral de estas medidas, tras denunciar recientemente la desvinculación de 70 trabajadores en la estación de Hinojo, en el partido de Azul.
Desde el gremio sostienen que la automatización no sólo implica una reducción de puestos de trabajo, sino que también podría afectar servicios esenciales como la asistencia en ruta, la operación de grúas y los controles de peso del transporte de cargas.
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