Las principales potencias del G7 acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de crudo y diésel de sus reservas estratégicas durante los próximos cuatro meses, en un intento por contener el impacto de la crisis energética provocada por la escalada de tensiones en Medio Oriente.
El anuncio fue realizado por el presidente francés, Emmanuel Macron, luego de una reunión virtual de los líderes del grupo. La operación será coordinada bajo la supervisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y apunta a incrementar la oferta disponible en el mercado internacional para moderar la presión sobre los precios de los combustibles.
La decisión se produce en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos. El tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo, se encuentra prácticamente paralizado como consecuencia de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El precio del Brent, de referencia en Europa, se mantiene alrededor de los 100 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cotiza por encima de los 92 dólares.
Estados Unidos había incrementado la presión sobre sus socios europeos para que recurrieran a sus inventarios de emergencia con el objetivo de aliviar la escasez y evitar que los costos de los combustibles continuaran aumentando.
La liberación coordinada de reservas busca reducir las consecuencias de las interrupciones en el suministro, particularmente sobre el precio del diésel, un insumo fundamental para el transporte de mercancías, la actividad industrial y la logística internacional.
Sin embargo, el alcance de la medida dependerá de la evolución del conflicto y de la capacidad de los países productores y de las principales rutas comerciales.
Los mercados financieros estadounidenses también registraron una jornada positiva. El Dow Jones avanzó 0,6%, hasta los 51.210,93 puntos; el S&P 500 subió 1% y el Nasdaq Composite ganó 1,6%.
El comportamiento de los inversores estuvo relacionado, además, con los nuevos datos del mercado laboral estadounidense. En septiembre se crearon 29.000 puestos de trabajo, una cifra inferior a las expectativas de los analistas y que modificó las perspectivas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
La menor presión sobre el mercado laboral podría reducir las expectativas de un endurecimiento de la política monetaria, mientras que la intervención del G7 en el mercado energético aportó un alivio adicional para los inversores.
La liberación de hasta 100 millones de barriles representa una intervención significativa, aunque los analistas mantienen cautela frente a la posibilidad de que las tensiones geopolíticas se prolonguen.
La evolución del tráfico marítimo, especialmente en el estrecho de Ormuz, será uno de los principales factores que determinarán el comportamiento del mercado petrolero durante las próximas semanas.
El G7 y la AIE deberán evaluar el impacto de las reservas liberadas y determinar si resulta necesario adoptar nuevas medidas para evitar que una interrupción prolongada del suministro energético termine trasladándose con mayor fuerza a los precios de los combustibles y a la inflación mundial.
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