En el marco del Día Nacional del Profesor de Educación Física, que se celebra cada 8 de octubre, Agustín Conti visitó los estudios de GABAL para compartir su experiencia, recordar cómo eligió su profesión y reflexionar sobre el vínculo que se genera entre los profesores y sus alumnos.
Durante la charla, Conti sorprendió al contar que su futuro inicialmente parecía estar relacionado con los números y no con el deporte. De hecho, había comenzado el ingreso a la carrera de Contador Público y realizado una pasantía en un estudio contable: “Un domingo, almorzando en casa, le dije a mi mamá que me iba a recibir de contador y después iba a estudiar Educación Física. Ella me preguntó si no estaba perdiendo el tiempo. El lunes me fui a anotar en Educación Física”, recordó.
Su decisión, sin embargo, tenía una explicación: desde muy chico había practicado diferentes deportes y siempre estuvo vinculado a la actividad física: “Por más que te vaya bien o tengas facilidad para alguna cosa, capaz que no es lo que vas a elegir después para tu vida”, reflexionó.
La importancia de los profesores en la vida de los alumnos
Conti explicó que la carrera de Educación Física ofrece una formación amplia, que permite conocer distintas disciplinas deportivas y sus formas de enseñanza. Posteriormente, cada profesional puede especializarse en aquellas actividades que más le interesan.
Sin embargo, destacó que muchas veces la elección de la profesión está relacionada con las experiencias vividas durante la infancia.
Según señaló, existen jóvenes que deciden estudiar Educación Física porque tuvieron un profesor que los marcó positivamente y con quien se sintieron identificados: “Se ven un poco reflejados en lo que vos les diste, les brindaste o en cómo llevabas adelante las clases. Les gustó lo que hacías y quieren hacer lo mismo”, expresó.
En ese sentido, contó que tuvo la oportunidad de ser elegido como padrino de carrera por estudiantes que anteriormente habían sido sus alumnos, una experiencia que demuestra el vínculo que puede construirse a través de la enseñanza.
Una profesión que también se vive fuera de las escuelas
Otro de los aspectos que destacó fue la posibilidad de desarrollar la profesión en diferentes ámbitos, desde establecimientos educativos hasta clubes, gimnasios y espacios deportivos.
Conti consideró que una de las mayores satisfacciones de trabajar fuera del ámbito escolar es encontrarse con personas que eligen voluntariamente realizar una actividad: “El que va a hacer pádel, fútbol o natación es porque quiere. Elige estar ahí y eso también nos hace mucho más fácil enseñar y compartir la actividad”, explicó.
También hizo referencia al ritmo de trabajo de los profesores de Educación Física, quienes muchas veces deben trasladarse de una institución a otra y cumplir distintas funciones durante una misma jornada: “Estamos acostumbrados a andar corriendo de un lado para el otro, haciendo mil actividades”, comentó entre risas.
El handball, una pasión que todavía tiene pendiente
Actualmente, Conti desarrolla buena parte de su actividad profesional vinculado al fútbol y al pádel, aunque reconoció que existe otra disciplina que ocupa un lugar importante en su historia: “Hice handball toda mi vida. Estuvimos muy cerquita de trabajar en handball acá, pero el día tiene 24 horas y no entra una hora más”, señaló.
El profesor explicó que, con el paso del tiempo, resulta necesario elegir las actividades a las que dedicar mayor atención, teniendo en cuenta los compromisos laborales y personales.
De todas maneras, dejó abierta la posibilidad de volver a vincularse con ese deporte desde la enseñanza: “Por ahí me queda pendiente no haber trabajado nunca en handball, pero todavía no me retiré”.