La Corte Suprema restableció cautelarmente las restricciones a la venta de tierras rurales a extranjeros y alivió al oficialismo. En Diputados, la oposición enfrenta dificultades para reunir el quórum previsto para el 15 de octubre y analiza excluir el megadecreto del temario para avanzar con proyectos sobre Discapacidad y Morosidad.
El Gobierno de Javier Milei considera que la oposición no conseguirá el quórum necesario para sesionar en la Cámara de Diputados el próximo 15 de octubre, cuando distintos bloques buscan avanzar con la derogación del DNU 70/2023, una de las principales herramientas de desregulación económica de la actual administración.
La expectativa del oficialismo se fortaleció luego de que la Corte Suprema de Justicia dictara una medida cautelar que restableció temporalmente las restricciones de la Ley de Tierras, suspendiendo los efectos de la disposición del megadecreto que había derogado esa normativa.
La decisión judicial modificó el escenario político y abrió una nueva instancia de negociación entre el Ejecutivo, sus aliados parlamentarios y los sectores opositores que impulsan la anulación del decreto.
Desde su publicación, en diciembre de 2023, el DNU 70 fue una pieza central del programa económico de Milei. La normativa contiene 366 artículos que incluyen derogaciones de leyes y modificaciones regulatorias en distintas áreas.
En la Casa Rosada consideran que una eventual derogación representaría un golpe significativo para el plan de gobierno. Por ese motivo, el oficialismo trabaja para impedir que la oposición reúna los apoyos necesarios para habilitar el debate parlamentario.
La posibilidad de avanzar contra el decreto había cobrado impulso luego de que se resolvieran cuestiones judiciales vinculadas con su artículo 154, referido a la derogación de la Ley de Tierras. Sin embargo, la nueva medida cautelar de la Corte volvió a modificar el panorama.
En paralelo, bloques provinciales y sectores aliados ya habrían transmitido a los opositores que no acompañarán el quórum para tratar la iniciativa. Esa postura complica los planes de quienes buscan reunir a la Cámara y abrir el debate.
Frente a la controversia, el oficialismo busca separar la discusión sobre la venta de tierras rurales a extranjeros del debate general sobre el DNU 70.
Una de las alternativas es retomar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada e incorporar nuevamente las limitaciones para la adquisición de terrenos rurales por parte de extranjeros. La iniciativa permitiría abordar el tema por una vía legislativa específica, sin comprometer el conjunto de las reformas incluidas en el megadecreto.
La propuesta representa un cambio respecto de la postura inicial del Gobierno, que impulsaba una mayor desregulación del mercado de tierras. La resistencia social y política a eliminar las restricciones contribuyó a que el oficialismo considerara una salida alternativa.
Ante las dificultades para reunir el quórum, algunos legisladores opositores comenzaron a plantear la posibilidad de retirar el DNU 70 del temario de la sesión prevista para el 15 de octubre.
El objetivo sería evitar que las diferencias en torno al megadecreto bloqueen el tratamiento de otras iniciativas, entre ellas proyectos vinculados con Discapacidad y Morosidad.
La decisión todavía depende de las negociaciones entre los bloques y de la posibilidad de alcanzar acuerdos que permitan abrir la sesión.
Mientras busca contener la ofensiva opositora, el Ejecutivo concentra parte de sus esfuerzos en conseguir respaldo parlamentario para otras dos iniciativas prioritarias: la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la aprobación del Presupuesto 2027.
La estrategia oficial consiste en negociar de manera individual con los gobernadores y los bloques aliados, en lugar de buscar un acuerdo conjunto con todos los mandatarios provinciales.
Diego Santilli tendrá un papel central en esos contactos, tanto con los gobiernos provinciales como con representantes del PRO, espacio con el que La Libertad Avanza mantiene conversaciones periódicas.
La eliminación de las PASO aparece como uno de los puntos más difíciles de la negociación, debido a las objeciones que genera incluso entre sectores cercanos al oficialismo. Por eso, el Gobierno no descarta aceptar modificaciones para construir una propuesta de consenso.
El escenario parlamentario dependerá de la capacidad de cada sector para reunir apoyos y evitar que las diferencias políticas impidan el tratamiento de los proyectos. Por ahora, el oficialismo confía en que las dificultades de la oposición para conseguir quórum le permitirán ganar tiempo y concentrarse en su propia agenda legislativa.
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