La detención de una funcionaria judicial bonaerense en un conocido caso de estafa generó repercusión en el ámbito político y mediático, luego de que medios nacionales la relacionaran por error con el gobernador Axel Kicillof, quien dejó entrever que pudo haber existido una intención política de perjudicarlo.
La funcionaria en cuestión es Albertina Mangini, una abogada que trabajaba en el Patronato de Liberados de la Provincia y fue detenida por pedido de la fiscal Betina Lacki la semana pasada, como presunta integrante de una banda de estafadores que obtenía datos biométricos de personas que habían estado presas para abrir cuentas virtuales destinadas al lavado de dinero.
La controversia surgió luego de que el diario Clarín publicara una nota titulada “Detienen a una funcionaria de Kicillof por un lavado de $27 mil millones usando datos biométricos de ex presos”. El artículo, firmado por el periodista Daniel Santoro, afirmaba que Mangini, por trabajar en el Patronato, formaba parte del Ministerio de Justicia provincial.
Kicillof reaccionó con un fuerte mensaje en redes sociales: señaló que Mangini es funcionaria judicial y que le había aclarado esa situación al medio, pese a lo cual “eligieron continuar titulando en tapa del diario de hoy de manera ambigua para sostener la mentira”. El título al que hizo referencia el gobernador hablaba de una “funcionaria bonaerense” detenida.
Mangini en realidad es empleada de planta del Ministerio Público Fiscal de la Provincia. Sí se desempeña en la Oficina de Coordinación del Patronato de Liberados, pero por orden de la Fiscalía de Cámara de La Plata.
Es decir: no es funcionaria “de Kicillof” porque no pertenece al Poder Ejecutivo. Además, desde el Ministerio Público indicaron que le iniciaron un “procedimiento disciplinario” a la funcionaria, que tramita en la Secretaría de Control Disciplinario y Enjuiciamiento de la Procuración General y avanza en paralelo con la causa penal.
Mangini no puede ser sometida a juicio político porque no es magistrada, sino funcionaria. El proceso disciplinario continuará hasta determinar si corresponde una sanción y, si recibe una condena penal, podría corresponder su exoneración.
“Se nota mucho Clarín”, escribió Kicillof en el mensaje en el que reclamó una retractación por parte del medio y sugirió una posible intencionalidad política.
El ministro de Justicia de la Provincia, Juan Martín Mena, señaló que un medio bonaerense fue el primero en informar sobre la detención de Mangini, también con el dato equivocado de que era funcionaria del Ejecutivo, pero aclaró que ese medio “se corrigió inmediatamente”.
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