El papa León XIV ingresó este martes al hospital Gemelli de Roma para someterse a una intervención quirúrgica destinada a extirpar un nódulo pulmonar detectado durante recientes controles médicos. Según los especialistas consultados, se trata de una operación que generalmente presenta bajo riesgo y cuyo pronóstico es favorable.
El pontífice, de 71 años, había anunciado el hallazgo el domingo, al finalizar la oración del Ángelus en la plaza de San Pedro. En esa oportunidad, explicó que la lesión había sido descubierta en una fase muy temprana y que decidió operarse siguiendo las recomendaciones de sus médicos.
La intervención constituye la primera alerta de salud relevante del líder de la Iglesia católica desde su elección, el 8 de mayo de 2025. Tras la cirugía, se estima que necesitará aproximadamente una semana de convalecencia, aunque la recuperación física completa podría extenderse durante varios meses.
La Santa Sede suspendió todas las actividades previstas del papa hasta el próximo 20 de octubre. Entre ellas se encuentra una misa programada para este miércoles, en el marco de la clausura de una asamblea mundial sobre la familia, que será presidida por el cardenal Tagle.
León XIV permanecerá alojado en una suite especial del hospital Gemelli, equipada con una capilla y espacios destinados a facilitar la atención médica y el trabajo de sus colaboradores. El centro sanitario es conocido por haber recibido a distintos pontífices, entre ellos Francisco durante sus últimas semanas de vida.
La operación se produce a menos de un mes del viaje que el papa tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. La gira genera especial expectativa, particularmente en Perú, país donde Robert Prevost vivió durante más de dos décadas y del que también posee la nacionalidad.
Sin embargo, los tiempos de recuperación podrían influir en la planificación del recorrido. Especialistas en cirugía torácica señalaron que, en general, se recomienda evitar los vuelos durante aproximadamente 20 días después de este tipo de intervenciones, aunque cada caso depende de la evolución del paciente y del criterio médico.
Los nódulos pulmonares pueden tener distintas causas y no necesariamente indican la presencia de cáncer. Muchos son benignos y están relacionados con procesos inflamatorios, infecciosos u otras afecciones.
La extirpación permite analizar la lesión y determinar su naturaleza. De acuerdo con los especialistas citados por la agencia AFP, incluso si el resultado revelara una lesión maligna, la detección temprana podría favorecer un pronóstico positivo.
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