Tigre se quedó con un triunfo de esos que se disfrutan de principio a fin. En un José Dellagiovanna colmado y al borde del festejo, el Matador derrotó 1 a 0 a River por el Torneo Clausura y volvió a demostrar que está dispuesto a ser protagonista.
En una noche especial para el conjunto de Victoria, Joaquín Laso volvió a ser una pieza fundamental en la defensa y llevó la cinta de capitán, encabezando a un equipo que supo mantener el orden, resistir los momentos de dominio del rival y golpear en el momento justo.
El primer tiempo tuvo a River con mayor posesión de la pelota, aunque sin demasiada claridad en los últimos metros. El equipo de Núñez manejaba el partido territorialmente, pero encontraba dificultades para generar situaciones concretas frente al arco defendido por Felipe Zenobio.
Tigre, en tanto, esperaba su oportunidad para salir rápido de contra. Recién a los 27 minutos tuvo su primera aproximación clara, cuando Saralegui ejecutó un tiro libre que el joven arquero de River controló sin mayores inconvenientes.
Ocho minutos más tarde llegó una de las acciones más discutidas de la noche. Ángel Correa cayó dentro del área y todo River reclamó penal. La jugada fue revisada durante más de dos minutos, pero finalmente el árbitro decidió que no había infracción y ordenó continuar el encuentro.
El complemento mostró a un Tigre más decidido. El conjunto de Diego Dabove adelantó sus líneas, presionó más arriba y encontró espacios para atacar con velocidad. A los 15 minutos, Saralegui se asoció con Ignacio Russo y, tras recibir nuevamente la pelota, sacó un zurdazo que fue bloqueado a tiempo por un defensor visitante.
Con el correr de los minutos, River volvió a hacerse dueño de la pelota, aunque sin conseguir inquietar demasiado a Zenobio. Tigre resistía bien parado y esperaba una oportunidad para dar el golpe.
Y esa oportunidad llegó a los 40 minutos.
El 1 a 0 fue definitivo. Tigre defendió la ventaja durante los minutos finales y terminó celebrando una victoria enorme ante River, con Laso como capitán y referente de una defensa que logró mantener el arco en cero.
Para River, la derrota profundizó su mal momento: sumó su sexta caída consecutiva y continúa sin puntos en el Torneo Clausura. Para Tigre, en cambio, el triunfo significó un envión anímico importante de cara a los próximos compromisos.
El Matador ganó un partido cerrado, golpeó cuando tuvo su oportunidad y terminó festejando ante su gente una victoria que seguramente quedará marcada entre las más importantes de este campeonato.
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