El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que la situación de Cuba no podrá mejorar sin modificaciones profundas en el sistema político y económico de la isla.
Durante una conferencia de prensa en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Rubio sostuvo que la Revolución cubana lleva más de seis décadas y cuestionó el rumbo adoptado por el gobierno de La Habana.
“Las cosas no van a mejorar en Cuba sin que hagan cambios muy sustanciales”, afirmó el funcionario estadounidense.
Rubio sostuvo que las autoridades cubanas tienen la posibilidad de iniciar un proceso de transformación y aseguró que Washington estaría dispuesto a colaborar con quienes impulsen cambios orientados hacia una mayor libertad política y económica.
El secretario de Estado también señaló que una eventual transformación no podría producirse de manera inmediata. En ese sentido, afirmó que no es posible revertir décadas de problemas de gestión en pocos meses y comparó la situación con procesos de transición registrados en otros países.
El funcionario estadounidense estableció diferencias entre distintos sectores vinculados al gobierno cubano. Según explicó, Washington no estaría dispuesto a trabajar con determinados integrantes de la estructura oficial, mientras que dejó abierta la posibilidad de dialogar con quienes estén dispuestos a promover cambios.
“Hay algunas personas de ese régimen con las que nunca podremos trabajar porque tienen las manos manchadas de sangre”, sostuvo Rubio.
Al mismo tiempo, señaló que podrían existir otros interlocutores con los que Estados Unidos pueda cooperar si existe disposición a avanzar hacia reformas políticas y económicas.
Rubio también admitió tener expectativas respecto de que las autoridades cubanas puedan modificar su rumbo, aunque aclaró que no tiene certeza de que eso ocurra.
Las declaraciones se produjeron un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionara duramente al gobierno cubano durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Trump calificó a Cuba como un “Estado fallido” y afirmó que su administración está ejerciendo una fuerte presión sobre La Habana.
Durante la misma conferencia de prensa, Rubio se refirió a los contactos mantenidos entre representantes de Estados Unidos e Irán en Nueva York.
El secretario de Estado aseguró que Washington continúa dispuesto a negociar con Teherán, aunque evitó presentar las conversaciones como un avance decisivo.
“Lo que ocurrió ayer fue positivo en ese sentido, pero no quiero presentar esto erróneamente como un gran avance”, afirmó Rubio.
Los contactos se produjeron al margen de la Asamblea General de la ONU. El enviado especial estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron conversaciones con representantes iraníes mediante mediadores. Según Rubio, el hecho de que ambas partes hayan podido mantener una conversación constituye un elemento significativo.
La versión sobre la modalidad de las conversaciones presentó algunas diferencias. Witkoff explicó posteriormente que los mediadores se desplazaron entre las delegaciones estadounidense e iraní durante las negociaciones, mientras que Trump describió el encuentro como una reunión de tres horas.
Las conversaciones se desarrollaron en un contexto de fuertes tensiones entre Washington y Teherán, con el estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de discusión.
Rubio evitó anticipar resultados y sostuvo que todavía existen diferencias importantes entre ambas partes. El gobierno estadounidense, sin embargo, mantiene abierta la vía diplomática mientras continúan los contactos en Nueva York.
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