El investigador del INTA Balcarce, Dr. Ing. Agr. José Luis Costa, respondió a las declaraciones del intendente Esteban Reino sobre el debate por los plaguicidas y los resultados del proyecto SPRINT, que tuvo entre sus protagonistas a la investigadora Virginia Aparicio. En un texto titulado “Cautela, sí: la que manda la ley”, sostuvo que el principio precautorio exige tomar medidas ante posibles riesgos ambientales, incluso cuando todavía no existe certeza científica absoluta.
Costa retomó el pedido de “cautela” expresado por el jefe comunal, pero planteó que ese concepto debe interpretarse a partir de la Ley General del Ambiente 25.675. En particular, citó el artículo 4°, que establece que, ante un peligro de daño grave o irreversible, la falta de información o certeza científica no debe utilizarse como motivo para postergar medidas eficaces.
“La cautela que exige la ley no es esperar; es actuar antes de tener todas las respuestas”, afirmó el investigador.
Los datos del proyecto SPRINT y el agua
En su respuesta, Costa defendió los resultados del proyecto SPRINT, una investigación que estudió la presencia y los efectos de mezclas de plaguicidas en el ambiente y en las personas. Según señaló, los datos se obtuvieron mediante protocolos armonizados con laboratorios europeos y fueron publicados en revistas científicas con referato.
El investigador sostuvo que los resultados muestran exposición a mezclas de plaguicidas en suelo, agua, polvo doméstico y personas. También hizo referencia a un relevamiento de agua de consumo realizado en gran parte de la provincia de Buenos Aires, según el cual el 9% de las muestras de agua de red y el 18% de las provenientes de pozos rurales superaron el umbral de referencia europeo.
Sin embargo, Costa hizo una aclaración sobre el alcance de esos datos: el relevamiento no incluyó muestras de la red de agua de Balcarce. Por lo tanto, explicó, los porcentajes no permiten sacar conclusiones específicas sobre el agua que se consume en la ciudad, sino que exponen una problemática regional que, a su entender, requiere mayor seguimiento.
En ese sentido, cuestionó que el cumplimiento de los análisis municipales sea suficiente para descartar posibles riesgos. “Se cumple con lo que se mide; el problema es lo que no se mide”, planteó, al advertir que la normativa argentina no contempla buena parte de los plaguicidas de uso actual.
El rol del Municipio
Costa también cuestionó que la responsabilidad sobre los controles recaiga exclusivamente en los gobiernos provincial y nacional. Consideró que el Municipio puede tomar medidas para ampliar el monitoreo ambiental en el distrito.
Entre las acciones que propuso, mencionó incorporar plaguicidas a los análisis del agua, monitorear arroyos y lagunas, publicar los resultados y dar tratamiento a los proyectos que permanecen en comisión.
“Nadie ‘tiró una bomba’. Se presentaron datos y se propusieron caminos”, expresó el investigador, quien insistió en que aplicar el principio precautorio es una forma de actuar con responsabilidad frente a posibles riesgos.
Finalmente, Costa sintetizó su postura con un mensaje dirigido al debate local: “Aplicar el principio precautorio es, justamente, la cautela que Balcarce necesita”.
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