En la mañana de este martes, GABAL dialogó con la concejal de Juntos por el Cambio, Florencia Martínez, tras una reunión realizada en el Municipio donde se comenzó a trabajar en la elaboración de un protocolo de actuación ante alertas meteorológicas, especialmente enfocado en la eventual suspensión de clases.
Según explicó la edil, el encuentro reunió a distintos actores vinculados a la temática, entre ellos Defensa Civil, Bomberos, Jefatura Distrital de Educación y autoridades municipales. “La idea es armar un protocolo para definir cuándo se suspenden las clases y cuándo no, siempre priorizando la seguridad”, sostuvo.
Martínez remarcó que el objetivo es “escuchar a los que saben” y tomar decisiones en base a criterios técnicos. En ese sentido, destacó la participación del meteorólogo Nicolás Méndez, quien colabora de manera ad honorem, aportando su conocimiento para interpretar los fenómenos climáticos.
La concejal también hizo referencia a situaciones recientes en las que se dispuso la suspensión preventiva de clases ante alertas que finalmente no se concretaron en la ciudad. “Muchas veces las tormentas se desvían, como ocurrió recientemente, pero eso no significa que el riesgo no exista. En Tandil, por ejemplo, fue muy fuerte”, señaló.
En ese marco, enfatizó que las decisiones no deben centrarse únicamente en quienes pueden trasladarse en vehículo, sino también en aquellos estudiantes que asisten caminando, en bicicleta o desde zonas rurales, donde los riesgos ante condiciones climáticas adversas pueden ser mayores, como la caída de árboles o cables.
Otro aspecto clave del futuro protocolo será la comunicación. Martínez explicó que los partes meteorológicos se emiten a las 20 y a las 6 de la mañana, y que tras este último se toman definiciones que luego son difundidas por los medios y canales oficiales para informar a la comunidad educativa.
Además, confirmó que el trabajo continuará en nuevas reuniones: “No serán periódicas, pero sí vamos a seguir encontrándonos para avanzar en el diseño del protocolo”, indicó.
Finalmente, la concejal subrayó que las suspensiones no responden a decisiones arbitrarias. “No es algo caprichoso. Se hace en base a una alerta y con el objetivo de prevenir. Lo más importante es la seguridad de la población”, afirmó.
Como punto sensible, también mencionó la situación de los alumnos que dependen de los comedores escolares, al considerar que la suspensión impacta directamente en su alimentación, aunque insistió en que la prioridad debe ser evitar situaciones de riesgo.
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