El papa León XIV presidió este lunes en Barcelona la misa de inauguración de la Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia, en un acontecimiento histórico para el emblemático templo diseñado por Antoni Gaudí, al cumplirse además el centenario de su fallecimiento.
La ceremonia incluyó la bendición, en español y catalán, de la nueva aguja central del edificio, considerada el eje simbólico de todo el conjunto arquitectónico. Durante su homilía, el Pontífice hizo un llamado a la paz y a la defensa de la vida.
“No podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente incluso antes de que nazca. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”, expresó León XIV antes de bendecir la torre, según consignaron medios internacionales.
La Torre de Jesucristo alcanza los 172,5 metros de altura, convirtiéndose en el edificio más alto de Barcelona y en la estructura eclesiástica más alta del mundo.
Alrededor de 4.000 personas participaron de la celebración dentro del templo, mientras que una cantidad similar siguió las alternativas desde el exterior.
“Al admirar la Torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia Él, hacia Aquel que sólo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos”, señaló el Papa durante la ceremonia.
El acto concluyó con un espectáculo de iluminación sobre las fachadas y torres de la Sagrada Familia. Entre las proyecciones destacadas apareció la silueta de Gaudí junto a una de sus frases más recordadas: “Primer l’amor, després la tècnica” (“Primero el amor, después la técnica”).
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