Más previsiones: Tiempo en 25 días

Las expectativas por un posible acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en Medio Oriente sufrieron un nuevo revés este sábado luego de que Teherán descartara oficialmente que la firma del memorando de entendimiento se concrete este domingo, como se había especulado en las últimas horas.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, afirmó que las negociaciones todavía no han concluido y que la fecha definitiva para la rúbrica del documento permanece abierta. Sus declaraciones contrastan con las versiones difundidas por autoridades de Pakistán, país que actúa como mediador en las conversaciones, que habían sugerido una firma inminente en uno o dos días.

“Tenemos que esperar para conocer la fecha exacta de la firma. No será mañana”, señaló Baqai, según reprodujo la agencia estatal IRNA.

La incertidumbre se profundizó después de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, pidiera cautela ante las especulaciones mediáticas y aclarara que cualquier anuncio oficial solo se realizará una vez que las negociaciones hayan concluido de manera definitiva.

Desde Islamabad, sin embargo, el mensaje fue diferente. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, insistió en que el acuerdo continúa avanzando y sostuvo que la firma digital podría concretarse en las próximas 24 horas, aunque reconoció que todavía quedan cuestiones técnicas por resolver.

Por parte de Washington, las señales también han sido prudentes. El vicepresidente JD Vance remarcó que Estados Unidos no liberará fondos ni otorgará beneficios económicos a Irán hasta que el régimen cumpla plenamente con los compromisos establecidos en el entendimiento. Además, desmintió versiones que apuntaban a una liberación inmediata de activos iraníes congelados.

El memorando, negociado durante más de dos meses, contempla cinco puntos centrales. Entre ellos figuran la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de determinadas restricciones comerciales, medidas vinculadas al programa nuclear iraní y mecanismos de supervisión internacional. También incluye compromisos relacionados con la reducción del apoyo a grupos armados en la región y aspectos vinculados a la seguridad en el Golfo Pérsico.

Uno de los principales focos de tensión continúa siendo la cuestión económica. Según medios iraníes, Teherán reclama la liberación gradual de USD 24.000 millones en activos congelados, una exigencia que hasta el momento no cuenta con el aval de la administración estadounidense.

Mientras las conversaciones diplomáticas siguen abiertas, la situación en la región continúa siendo frágil. En los últimos días aumentaron los incidentes en el estrecho de Ormuz y persisten los enfrentamientos vinculados al conflicto entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano, alimentando los temores de una escalada militar que complique aún más el proceso de negociación.

La decisión de Irán de descartar una firma inmediata refleja las dificultades que aún persisten en las conversaciones y mantiene la incertidumbre sobre el futuro de un acuerdo que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.

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