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El Gobierno del Reino Unido solicitó a la FIFA que investigue a la selección argentina por la exhibición de una bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas" tras la victoria por 2-1 sobre Inglaterra, que clasificó al conjunto dirigido por Lionel Scaloni a la final del Mundial 2026.

El pedido fue impulsado por el secretario de Comercio británico, Peter Kyle, quien calificó el gesto como "totalmente inapropiado" y sostuvo que la máxima autoridad del fútbol debe determinar si se incumplió el reglamento del torneo.

En declaraciones a la BBC, el funcionario afirmó que la política debe mantenerse separada del fútbol y consideró que corresponde a la FIFA realizar una investigación sobre lo ocurrido.

La posición fue respaldada por Downing Street, sede del Gobierno británico. Un portavoz reiteró la postura del Reino Unido sobre la soberanía de las Islas Malvinas y aclaró que cualquier eventual sanción dependerá exclusivamente de la FIFA.

Hasta el momento, el organismo rector del fútbol mundial no emitió un pronunciamiento oficial. Sin embargo, su reglamento disciplinario prohíbe la exhibición de mensajes o símbolos de carácter político antes, durante o después de los partidos, por lo que podría evaluar la apertura de un expediente.

Existen antecedentes de sanciones por hechos similares. En 2014, la selección argentina recibió una multa tras exhibir una bandera con el mismo reclamo de soberanía, mientras que Serbia fue sancionada durante el Mundial de Qatar 2022 por un mensaje vinculado al conflicto de Kosovo.

Tras el partido, varios futbolistas argentinos explicaron el significado del gesto. Gonzalo Montiel aseguró que la bandera llegó espontáneamente al grupo de jugadores, mientras que Lisandro Martínez sostuvo que se trató de un homenaje a los excombatientes de la Guerra de Malvinas. En la misma línea, Leandro Paredes afirmó que el equipo sintió la necesidad de recordar a quienes participaron del conflicto.

La polémica volvió a poner en el centro de la escena la histórica disputa por la soberanía de las Islas Malvinas, reclamadas por Argentina desde 1833 y administradas por el Reino Unido, un conflicto que mantiene una fuerte carga política y simbólica para ambos países.

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