Juan Cruz García Castañón es marplatense, guardavidas y surfista de olas grandes. Desde hace varios años viene construyendo un recorrido que lo llevó a Nazaré, Portugal, reconocido mundialmente por sus gigantescas olas y las condiciones extremas que representa para quienes se animan a desafiarlas. Este martes, en una entrevista con GABAL, repasó sus comienzos, la preparación que requiere esta disciplina y los objetivos que tiene por delante.
Su vínculo con el surf nació desde muy pequeño. A los seis años comenzó a meterse al mar junto a su papá y con el paso del tiempo convirtió aquella actividad de verano en una verdadera pasión.
"Yo empecé a surfear a los seis años más o menos con mi papá, que surfea también, con la tabla de él", recordó. Además, explicó que crecer en Mar del Plata facilitó ese acercamiento: "El marplatense es muy allegado al mar, a la costa. Tengo familia de muchos guardavidas también, casi todos surfeamos, entonces es como que los amigos también".
Lo que comenzó como una actividad compartida con amigos fue creciendo hasta convertirse en una parte fundamental de su vida. "Es un deporte que me viene acompañando toda la vida y ya es como una parte de mi vida", sostuvo.
Un desafío extremo
El salto desde las playas marplatenses hacia las olas gigantes de Nazaré representa un cambio enorme. García Castañón explicó que surfear en esos escenarios implica mucho más que trasladar las habilidades adquiridas en el surf convencional.
Nazaré es uno de los lugares más reconocidos del mundo por sus olas gigantes y representa un desafío que exige una preparación integral. En ese sentido, el marplatense contó que trabaja especialmente la apnea, tanto en seco como en piscina, además de incorporar ejercicios físicos y herramientas de preparación mental.
A eso se suma el entrenamiento de fuerza, el trabajo en gimnasio y las horas de agua. Incluso cuando las condiciones no permiten encontrar olas de grandes dimensiones, continúa practicando remada y probando diferentes tablas y equipamientos.
Una de las particularidades de su modalidad es que realiza surf de grandes olas a remo, es decir, ingresa al mar y toma las olas por sus propios medios, sin ser remolcado por una moto de agua. Se trata de una diferencia importante respecto del denominado tow-in, modalidad en la que una moto de agua impulsa al surfista hacia la ola.
Las diferencias también se reflejan en el equipamiento. Para afrontar las olas gigantes utiliza tablas especiales, algunas de gran tamaño. "La más grande que tengo es una de 11 pies, que son aproximadamente tres metros y medio. Son tablas muy grandes que necesitás para entrar en la ola", detalló.
La sexta temporada en Nazaré
La primera experiencia de García Castañón en Nazaré fue en 2021 y el próximo viaje marcará su sexta participación consecutiva en ese escenario. Su idea es instalarse durante diciembre, cuando comienzan a llegar las primeras grandes marejadas de la temporada europea.
"Los primeros meses son de los mejores, de los que más se disfrutan. Aparte hay menos gente", explicó. Su trabajo como guardavidas también influye en la organización del viaje, ya que le permite gestionar una licencia al comienzo de la temporada.
En estos años fue acumulando experiencias y participaciones en distintos escenarios internacionales. Compitió en un campeonato de olas grandes en España, donde el año pasado llegó hasta las semifinales, y también recibió invitaciones para participar en competencias en Perú, Chile y otros destinos.
Sobre ese recorrido, destacó la importancia de poder compartir espacios con los mejores surfistas del mundo. "El mundo de las olas grandes para competir es muy cerrado y, cuando hay pocos campeonatos en todo el mundo y te invitan a uno, pasás a competir con los mejores", comentó.
De cara a esta nueva experiencia, aseguró que llega con otra tranquilidad. La experiencia acumulada le permitió aprender a reconocer los momentos adecuados para ingresar al agua y no dejarse llevar únicamente por las ganas de surfear.
Un sueño que comenzó en la infancia
García Castañón reconoció que llegar a surfear las olas más grandes del mundo fue un sueño que lo acompañó desde chico. Primero comenzó a viajar por Sudamérica y luego tuvo una experiencia en Puerto Escondido, México, otro de los destinos reconocidos por sus olas grandes y peligrosas.
Con el tiempo, Nazaré apareció como el gran objetivo. "Dije que tengo que ir al lugar de olas más grandes que exista y en su momento busqué Nazaré, como en 2019. A los dos años pude ir y bueno, ahora estoy surfeando en la élite del surf mundial de las grandes", contó.
Lejos de conformarse, ya tiene nuevos desafíos en mente. Entre sus próximos objetivos aparece Irlanda, donde existen olas de gran tamaño y condiciones particularmente exigentes.
Cómo colaborar con su viaje
Durante la entrevista también se refirió al acompañamiento económico que necesita para afrontar una nueva temporada en Europa. La rifa que había organizado finalizó el domingo, aunque ante las consultas de personas interesadas en colaborar decidió habilitar una alternativa para recibir aportes.
"Tuve un montón de consultas de gente que quería seguir apoyándome porque las noticias van llegando tarde. En mi Instagram, que es GC Juan Cruz, puse mi alias para el que quiere colaborar, para el que quiere apoyar. Bienvenido sea y suma un montón", explicó.

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