El grupo italiano Benetton concretó la venta de sus más de 900.000 hectáreas en la Argentina a un conjunto de accionistas y directivos de Adecoagro, en una operación que marca su salida definitiva del negocio agropecuario en el país. La adquisición fue encabezada por Mariano Bosch, CEO de la compañía, aunque se realizó a título personal y no a través de Adecoagro.
La transacción incluyó la totalidad de dos empresas: la Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, que poseen establecimientos rurales en Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. En conjunto, representan una superficie equivalente a la de Puerto Rico y Chipre.
La mayor parte de las tierras se encuentra en la Patagonia. Según los datos de la operación, el 60% está ubicado en Santa Cruz, el 33% en Chubut, el 5% en Río Negro y el 2% restante en la provincia de Buenos Aires. En esta última región, la compañía mantiene actividad ganadera en campos cercanos a Balcarce.
El negocio incluye una importante producción ovina y bovina, con aproximadamente 260.000 ovejas y 22.000 vacunos. Además, la firma produce cerca de un millón de kilos de lana por año, cultiva cereales y oleaginosas y cuenta con unas 10.000 hectáreas de plantaciones forestales.
La operación también comprende el frigorífico Faimali, que posee dos plantas procesadoras de cordero y liebre en Río Gallegos, con capacidad para faenar hasta 2.500 animales diarios.
Una historia de más de un siglo
La historia de la Compañía de Tierras Sud Argentino comenzó en 1889, cuando fue fundada con capitales británicos. En 1991, Benetton adquirió la totalidad de la empresa y sus tierras, incorporándolas a su conglomerado familiar italiano.
Durante más de tres décadas, la producción lanera de sus establecimientos patagónicos funcionó como un proveedor estratégico para la industria textil del grupo.
Con esta venta, Benetton abandona definitivamente sus inversiones agropecuarias en la Argentina. La conducción operativa de la Compañía de Tierras Sud Argentino continuará a cargo de Agustín Dranovsky.
El debate por la propiedad de la tierra
La operación se concreta en medio de la discusión política y judicial sobre la propiedad de tierras rurales por parte de extranjeros. El debate se reactivó tras los cambios impulsados por el Gobierno nacional sobre la Ley de Tierras y las restricciones a la extranjerización.
La adquisición quedó en manos de empresarios vinculados a Adecoagro, una compañía con importantes inversiones agroindustriales en la Argentina y otros países de la región.
El movimiento representa uno de los cambios de propiedad rural más importantes de los últimos años y pone nuevamente en el centro de la escena la concentración de tierras y el futuro de las grandes explotaciones agropecuarias en la Patagonia.
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