El Gobierno de San Luis volvió a poner en venta el histórico Palacio Lagomarsino, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, con un precio de tasación de USD 2.927.392. La propiedad, que funciona como sede de la Casa de San Luis en Buenos Aires, forma parte del patrimonio provincial y su posible venta reavivó el debate político sobre la conservación de los bienes públicos.
La apertura de ofertas está prevista para el 10 de diciembre de 2026. Se trata del segundo intento de la gestión de Claudio Poggi por desprenderse del inmueble, luego de que una subasta anterior no recibiera interesados.
La operación había sido autorizada por la Legislatura provincial en 2024, con 24 votos a favor y 17 en contra. En aquella oportunidad, el precio base había sido fijado en USD 2.951.318 por el Tribunal Nacional de Tasaciones.
El senador nacional Bartolomé Abdala, referente de La Libertad Avanza y con aspiraciones de competir por la gobernación en 2027, cuestionó la iniciativa y defendió la permanencia del edificio en manos del Estado provincial.
El legislador sostuvo que la propiedad tiene un valor arquitectónico e histórico que excede su actual función administrativa. Además, planteó que podría aprovecharse para brindar alojamiento a los sanluiseños que viajan a Buenos Aires por motivos de salud.
Abdala afirmó que, si llega a la gobernación y Poggi concreta la venta, intentará comprar el inmueble por el mismo monto de la operación.
La discusión también se inscribe en la disputa política por el futuro de la provincia, donde el exgobernador Adolfo Rodríguez Saá anticipó su intención de volver a competir electoralmente en 2027.
El Palacio Lagomarsino está ubicado en Azcuénaga 1083/1087, entre la avenida Santa Fe y Marcelo Torcuato de Alvear. Fue construido en 1920 por el arquitecto milanés Virgilio Colombo, reconocido por su trabajo dentro del estilo Art Nouveau en Buenos Aires.
La propiedad cuenta con cuatro pisos, ascensor, murales y grandes vitrales. Su diseño y sus elementos ornamentales forman parte de su valor arquitectónico, por lo que el inmueble cuenta con protección patrimonial de Nivel Estructural en la Ciudad de Buenos Aires.
Esta categoría establece restricciones para las modificaciones del edificio y obliga a conservar su tipología, materiales y ornamentaciones.
La provincia adquirió la propiedad en 1984, durante el primer mandato de Adolfo Rodríguez Saá, y desde mediados de esa década funciona como Casa de San Luis.
A lo largo de su historia, el edificio tuvo distintos usos: fue residencia familiar, consultorio médico, sede de una escuela de aviación y del servicio de inteligencia de la Aeronáutica, además de sucursal bancaria. También tuvo funciones políticas durante distintas etapas de la vida institucional puntana.
Según informó el Gobierno provincial, el mantenimiento del inmueble demandó $137,5 millones durante el año anterior, equivalentes entonces a unos USD 95.000.
La venta estará a cargo de la Caja Social y Financiera de la Provincia de San Luis. De acuerdo con las condiciones del pliego, podrán presentar ofertas personas físicas y jurídicas, tanto públicas como privadas, incluidos organismos estatales y oferentes extranjeros.
Mientras la administración de Poggi busca avanzar con la operación, la oposición cuestiona la decisión y reclama preservar el edificio dentro del patrimonio provincial. La definición de diciembre será clave para determinar si aparece un comprador interesado y cuál será el futuro de uno de los inmuebles históricos vinculados a la representación de San Luis en la Ciudad de Buenos Aires.
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