Esta semana, la diputada bonaerense de la UCR + Cambio Federal, Belén Malaisi, manifestó su preocupación por el cierre de la planta de Tía Maruca en el municipio de Chascomús, donde 27 trabajadores quedaron sin empleo luego de que la empresa comunicara de manera repentina el cese de actividades.
De esta manera, el escrito que lleva la firma de Malaisi busca acompañar a los empleados y reclamar la intervención de las autoridades laborales ante una situación que calificó como “de extrema gravedad social y económica”, ya que el caso se inscribe en un escenario de creciente conflictividad laboral en el sector alimenticio, con suspensiones y despidos en distintas fábricas bonaerenses.
Tambien, el cierre de la fábrica se produjo el pasado 25 de septiembre, cuando el jefe de Recursos Humanos de la empresa Tía Maruca reunió al personal en una asamblea improvisada y les informó que, por falta de ventas y deudas acumuladas, la planta debía cerrar ese mismo día.
La noticia tomó por sorpresa a los trabajadores, que hasta ese momento desarrollaban una jornada laboral normal. Sin telegramas formales ni comunicación oficial, los 27 trabajadores de la planta quedaron sin empleo, sin certezas sobre su futuro y con salarios y aguinaldos atrasados luego de prestar sus servicios a la compañía perteneciente a la firma Argensun Foods, que había sido una fuente de empleo clave en Chascomús durante más de dos décadas.
Desde entonces, los empleados permanecen a la espera de una definición y denuncian que la empresa no muestra intenciones de reabrir. Si bien el Ministerio de Trabajo bonaerense intervino para garantizar el pago parcial de los haberes adeudados, aún no hay certezas sobre la continuidad laboral.