En el marco de las negociaciones por las reformas estructurales, el Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, convocará en las próximas semanas a la nueva cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) para acercar posiciones con respecto a la reforma laboral y evitar una nueva ola de paros.
Es que, con el envión de la victoria en las elecciones nacionales, el Ejecutivo nacional buscará sancionar en sesiones extraordinarias, con el recambio legislativo ya consumado, el Presupuesto 2026 y las reformas estructurales en materia laboral, previsional y tributaria.
En ese contexto, previo a la presentación del proyecto en el Congreso de la Nación, el Ejecutivo nacional buscarán encabezar una reunión con el nuevo triunvirato de la central obrera, que conforman Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio), el cual se mostró permeable al dialogo con el mileísmo.
El objetivo es acercar posiciones y evitar una nueva ola de paros nacionales que desestabilicen la autoridad del Gobierno frente al mercado y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le pidió, en más de una oportunidad, cosechar un amplio respaldo político para llevar adelante las reformas.
En efecto, luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmara un nuevo desembolso del organismo, la portavoz del FMI, Julie Kozack, enfatizó la necesidad de “generar un amplio apoyo político para asegurar la implementación de la ambiciosa agenda de reformas de las autoridades y fortalecer la confianza”.
Además, en representación del directorio del organismo multilateral, Kozack agregó: “Creemos que el fortalecimiento de la confianza seguirá requiriendo el compromiso inquebrantable de las autoridades con el ancla fiscal, respaldado por un marco monetario y cambiario consistente, orientado a la reconstrucción de las reservas”.
Es por ese motivo que la administración libertaria nombró como ministro del Interior a Diego Santilli, en reemplazo de Guillermo Francos, quien posee un perfil más conciliador con sectores del radicalismo y el peronismo provincial no kirchnerista.