Más previsiones: Tiempo en 25 días

La Escuela Primaria Nº 3 puso en marcha una campaña solidaria para recolectar pelotitas de tenis en desuso, que son colocadas en las patas de sillas y mesas con el objetivo de disminuir los ruidos dentro del aula y mejorar las condiciones de aprendizaje.

La iniciativa surgió como una respuesta concreta a las necesidades de estudiantes con hipersensibilidad auditiva. “Es un proyecto que busca un aula más amigable, donde pensemos en todos y cada uno de nuestros estudiantes, donde todos tengan las mejores condiciones para aprender”, explicó la directora Alejandra De La Piedra.

En ese sentido, remarcó: “Tenemos muchos estudiantes con hipersensibilidad auditiva. Entonces, qué mejor que garantizar el derecho a que puedan asistir a la escuela y aprender en un ambiente saludable”. Y agregó: “La inclusión no es solo abrir las puertas, sino generar las condiciones para que puedan aprender”.

La propuesta fue rápidamente adoptada por la Asociación Cooperadora, que activó una campaña que superó las expectativas. “Una de las chicas vio la idea, la compartió en el grupo y arrancamos. El primer fin de semana completamos dos cursos y al siguiente otros dos”, contó la vicepresidenta Yasmín Lemmo.

El crecimiento de la iniciativa fue sostenido gracias al aporte de la comunidad. “Nos están mandando pelotas desde Mar del Plata, Tandil, de toda la zona. Todo suma: diez, cuatro o las que tengan”, señaló. Además, destacó el compromiso colectivo: “Venimos los sábados, invitamos a todos a cortar y colocar las pelotitas. Los chicos participan y entienden por qué lo hacemos”.

Cada aula requiere una cantidad significativa de material. “Calculamos unas 190 pelotas por salón, contando mesas, sillas y el escritorio docente”, detalló Lemmo.

Desde la institución valoraron especialmente el rol de los estudiantes en el proceso. “Son ellos los protagonistas. Se están formando en valores, en empatía, en pensar en el otro”, subrayó De la Piedra. “Ver a las familias trabajando con el ejemplo tiene un impacto educativo enorme”.

La escuela cuenta actualmente con 312 estudiantes y, según su directora, mantiene una alta demanda de vacantes. “Esto no es casualidad, es un trabajo sostenido, de escuchar a las familias y pensar qué necesita cada estudiante para aprender”, afirmó.

Por su parte, la Cooperadora ya proyecta nuevas mejoras edilicias. “El año pasado colocamos aires acondicionados y pizarrones; ahora vamos por el recambio de ventanas, que es una inversión grande, pero confiamos en el acompañamiento de la comunidad”, adelantó Lemmo.

Quienes deseen colaborar pueden acercar pelotitas de tenis a la escuela o contactarse con integrantes de la Cooperadora, que también coordina la recolección en distintos puntos de la ciudad.

Te puede interesar: